miércoles, 1 de febrero de 2012
miércoles, 18 de enero de 2012
jueves, 10 de marzo de 2011
miércoles, 2 de marzo de 2011
A PREPARAR REPOSERAS!!!!!
La MUNICIPALIDAD DE LA CIUDAD DE LAS VARILLAS, la COOPERATIVA DE ENERGÍA ELÉCTRICA Y OTROS SERVICIOS PÚBLICOS DE LAS VARILLAS y la agrupación VUELTA AL CINE, tienen el agrado de invitar a toda la comunidad al segundo ciclo de cine al aire libre:
“CINE A LA FRESCA”, Las Varillas 2011.
CINE PARA TODOS, GRATIS Y AL AIRE LIBRE
Una pantalla inflable gigante, un buen repertorio de cine nacionales, y recostarse cómodamente al aire libre.
¡TRAE TU REPOSERA, TE ESPERAMOS!
El ciclo tendrá lugar el viernes 11 y el sábado 12 de marzo, a las 20.30 hs, en el Anfiteatro del Centro Cívico de la ciudad de Las Varillas.




PROGRAMACIÓN
“CINE A LA FRESCA”
2011
VIERNES 11 DE MARZO
20:30 Convocatoria
Apertura
Proyección cortometraje
21:00 DOS HERMANOS
de Daniel Burman
23:00 TODA LA GENTE SOLA
de Santiago Giralt
SÁBADO 11 DE MARZO
20:30 Convocatoria
20:45 Proyección cortometraje
“ARTABAN, EL CUARTO REY MANGO”
“CINE A LA FRESCA”, Las Varillas 2011.
CINE PARA TODOS, GRATIS Y AL AIRE LIBRE
Una pantalla inflable gigante, un buen repertorio de cine nacionales, y recostarse cómodamente al aire libre.
¡TRAE TU REPOSERA, TE ESPERAMOS!
El ciclo tendrá lugar el viernes 11 y el sábado 12 de marzo, a las 20.30 hs, en el Anfiteatro del Centro Cívico de la ciudad de Las Varillas.




PROGRAMACIÓN
“CINE A LA FRESCA”
2011
VIERNES 11 DE MARZO
20:30 Convocatoria
Apertura
Proyección cortometraje
21:00 DOS HERMANOS
de Daniel Burman
23:00 TODA LA GENTE SOLA
de Santiago Giralt
SÁBADO 11 DE MARZO
20:30 Convocatoria
20:45 Proyección cortometraje
“ARTABAN, EL CUARTO REY MANGO”
de Facundo Iriarte y Guillermo Chabrando.
21:00 POR TU CULPA
de Anahí Berneri
23:00 CARANCHO
de Pablo Trapero
21:00 POR TU CULPA
de Anahí Berneri
23:00 CARANCHO
de Pablo Trapero
miércoles, 10 de marzo de 2010
UN CENTENAR DE REPOSERAS


No se exactamente a qué hora sucedió, pero seguramente fue avanzada la madrugada. Recuerdo el rostro de Ricardo Darín, expresivo y gigante; cuando alcé mi cabeza hacia arriba y vi un centenar de estrellas desparramadas en un cielo azul y profundo. El cielo se abría sereno entre las ramas de los árboles que parpadeaban con el destello de una pantalla brillante. Seguidamente, elevé mi cabeza por encima de mi hombro, y lo que vi quedará por siempre proyectado en la pantalla de mi memoria: un centenar de reposeras fileteadas por la penumbra y el resplandor de lo lúmenes de un proyector. Cientos de cabezas diferentes y atentas, figuras en sombra hipnotizadas por una fuerza maravillosa que cobijaba ese mundo en un absoluto silencio. Qué felicidad.
Fue en ese instante, que claramente pude percibir la magia que provoca este efecto maravilloso llamado “cine”. Las personas se multiplicaban por docena habitando todos los rincones de la plaza central de la ciudad. El sonido se propagaba limpio, con la nitidez de un susurro, con la delicadeza de una brisa que apenas movía las hojas. Entonces entendí el sentido de todo. Amo el cine y amo el hacer cine, tal vez porque tiene el poder de generar estos acontecimientos humanos. Pensaba en la gratitud que cualquier realizador puede llegar a experimentar exhibiendo su película en una atmósfera como la que yo estaba viviendo en ese instante. Uno podía respirar el disfrute de cada una de las personas que allí estábamos. Y qué maravilloso es conciliar un fenómeno cultural y social con un objetivo solidario. Y qué fuerte la emoción al comprobar que lo que habíamos imaginado, de pronto, se multiplicaba por cien, y que las expectativas eran colmadas al punto del desborde.
Pensé muchas cosas. Es muy fuerte comprobar con el cuerpo y el corazón que los objetivos que motivaron el proyecto ahora estaban materializados en toda la extensión de la plaza. Familias enteras que acarrearon sus reposeras hasta allí, señoras que desde temprano se ubicaron en una imaginaria primera fila; niños correteando en la oscuridad mientras sus padres disfrutaban de una historia al aire libre proyectada en una ventana gigante y luminosa. Personas que llegaban en moto, en bicicleta, a pié. Abuelos y adolescentes sentados bajo los mismo árboles que seguramente, en otras ocasiones, echaron sombra sobre ellos.
Qué lindo regalo que pudimos hacernos. Cada institución, cada empresa, cada persona que sumó su colaboración, que se ofreció desinteresadamente, cada espectador, todos, todos construyeron estas dos noches de cine al aire libre, todos hicieron posible que Las Varillas se regale a sí misma esta experiencia. Y eso habla de la calidad humana de una ciudad que pese a los tiempos que corren, no ha perdido su alegría y su capacidad de disfrutar.
Bueno, en nombre de la asociación VUELTA AL CINE y de la BIBLIOTECA POPULAR SARMIENTO, me tomé el atrevimiento de volcar estas impresiones que son muy personales, pero que seguramente, muchos de ustedes compartirán.
¡Gracias y hasta el próximo CINE A LA FRESCA, que no tardará en llegar!
Franco Verdoia
miércoles, 24 de febrero de 2010
martes, 23 de febrero de 2010
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